Las ventas de vinilo llevan una década creciendo en todo el mundo. Madrid no es la excepción. Pero lo interesante no son las cifras — es por qué la gente vuelve a un formato que muchos daban por muerto.
El vinilo obliga a escuchar de forma activa. Sin shuffle. Sin algoritmo. Pones un disco, te sientas y escuchas la cara A completa. Hay algo ritual en eso — la misma filosofía que aplicamos al café: lentitud, intención, calidad.

En Licensed Coffee tenemos más de 100 títulos disponibles para escucha y compra. Jazz, soul, funk, electrónica — y siempre sorpresas. Cada disco que suena ha sido elegido por el equipo. No por un algoritmo.
Los jueves de "Open Deck" abrimos la cabina: trae tu propio vinilo y pínchalo en nuestro equipo McIntosh. Música compartida como se hacía antes — en persona, con contexto y a volumen adecuado.
Coleccionista o curioso, da igual. Pásate por Licensed. El sonido analógico se entiende mejor con un buen café en la mano.